hemorroides, flebitis y fragilidad capilar, constituyendo uno de los remedios fitoterapéuticos más activos contra estas afecciones. En estos casos, para reforzar el efecto, es recomendable combinar las aplicaciones con baños de agua fría en las piernas.
Los SIGNOS más frecuentes de la insuficiencia venosa son progresivos: primero aparecen tobillos hinchados, después calambres y dolor en las piernas y finalmente las varices. |
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Las venas son los vasos que devuelven la sangre al corazón, a diferencia de las arterias que llevan la sangre desde el corazón a los tejidos. Son estructuras extremadamente delicadas, frecuentemente provistas de unas válvulas que se abren en dirección al corazón. Sin embargo, cada vez que se mueven las piernas se comprimen los músculos que a su vez comprimen las venas en su interior, esto impulsa la sangre para que ascienda por las venas y la presión de las venas de la parte más baja del cuerpo disminuye.
Las anomalías en la pared vascular conducen a una dilatación permanente de la vena y a lesiones de las válvulas que se vuelven insuficientes, o incluso se destruyen.
Cuando éstas se dañan, el aumento de la presión hidrostática en la parte baja de la pierna puede elevarse. Cuando esto ocurre, se escapa líquido del sistema circulatorio hacia el espacio tisular, hinchándose las piernas y disminuyendo el volumen sanguíneo.
Cuando se ha llegado a esta situación, la presión de las piernas aumenta cada vez más por insuficiencia de la bomba venosa. Se produce el abultamiento permanente de las venas que se proyecta en forma de nudos por encima de la superficie de la piel, lo que se conoce como venas varicosas o varices.
Las venas normalmente más afectadas son las que se encuentran justo debajo de la piel de las piernas.
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Los SÍNTOMAS más frecuentes que presentan las varices son: dolor a lo largo del trayecto venoso, sensación de piernas pesadas y torpes, y edema.
Uno de los peligros de las varices es que se produzcan coágulos intravenosos que pueden, por infección, provocar una flebitis.
La aparición de varices puede deberse a diferentes CAUSAS: Debilidad genética de las venas o válvulas venosas, largos períodos de permanencia de pie, daño en las venas o válvulas venosas,...
Algunas de las plantas medicinales que más frecuentemente se utilizan en fitoterapia para prevenir y tratar los trastornos venosos son: castaño de Indias, rusco, buchú, ginkgo, arándano, y vid roja.
Los PREPARADOS fitoterapéuticos a base de hojas de vid están indicados principalmente para la prevención y tratamiento de cualquier alteración de la circulación venosa como varices, hemorroides, flebitis y fragilidad capilar, constituyendo uno de los remedios fitoterapéuticos más activos contra estas afecciones. En estos casos, para reforzar el efecto, es recomendable combinar por vía interna y externa como ya había comentado.
"La sabiduría popular atribuía a la viña y al vino propiedades curativas. Desde hace siglos, los problemas del sistema circulatorio y la pesadez de las piernas se han curado con infusiones, lociones o preparados de vid roja. Sin embargo, hasta hace poco no se ha comprobado desde un punto de vista científico si el uso de esta planta era efectivo y si tenía propiedades curativas. Ahora sabemos que la vid, especialmente la roja, alivia este tipo de problemas porque, cuando está a punto de secarse y adquiere ese color rojizo, justo después de la vendimia, contiene flavonoides, unas sustancias que mejoran los trastornos vasculares, además de ser excelentes antioxidantes."
El CASIS - CASSIS --> Planta muy parecida al grosellero, pero de fruto negro, de 1 a 2 metros de altura, que produce bayas negras comestibles, con las que se fabrica un licor. También se usa en pastelería.
El Casis o Grosella negra, facilita la eliminación de líquidos del organismo.
Utilizado primero por sus propiedades beneficiosas como diurético astringente, el cultivo de la Grosella negra se volvió famoso en 1841 con la fabricación del licor de Casis, licor tradicional muy conocido en la ciudad francesa de Dijon.
El aceite que procede de las pepitas de la fruta es muy rico en ácido esteárico (omega 3) y en ácido gamma-linolénico (omega 6), lo que le permite tener una acción reestructurante y nutritiva sobre la piel. Además, la vitamina E (tocoferol), antirradicales libres, devuelve resistencia y elasticidad a la membrana celular. |